Las voces clandestinas: La historia de la Radio Venceremos en El Salvador
"Las Voces Clandestinas: La Historia de la Radio Venceremos en El Salvador"
En 1981, en medio de la guerra que asolaba El Salvador, surgió "Radio Venceremos" como la voz de aquellos que, por temor a represalias o ejecuciones, no se atrevían a expresarse. Esta emisora, autodenominada "obrera, campesina y guerrillera," emitió por primera vez el mismo día en que el FMLN lanzó su "ofensiva final" el 10 de enero de 1981, convirtiéndose desde ese momento en la "voz oficial del FMLN." En cada transmisión, Radio Venceremos exhortaba a la población a respaldar la lucha del FMLN, denunciaba los crímenes de guerra perpetrados por sus adversarios, informaba sobre los ataques realizados por las fuerzas del FMLN contra objetivos gubernamentales y proporcionaba detalles sobre las bajas sufridas por ambas partes.
Desarrollo
La guerra civil se desarrolló entre 1980 y 1992, enfrentando al grupo guerrillero del FMLN con la Fuerza Armada de El Salvador (FAES). La guerrilla contó con el apoyo de países como la Unión Soviética, Cuba y Nicaragua, mientras que Estados Unidos financió al Ejército salvadoreño, manteniendo una larga alianza con el país. De este suceso histórico que se describe como una mancha de sangre en nuestra historia existen las versiones oficiales donde se toman en cuenta todos los acontecimientos conocidos en orden cronológico desde una visión exterior y luego están los testimonios de primera mano de aquellas personas que desgraciadamente fueron espectadores de los actos cometidos por militares y guerrilleros que involucraron al pueblo salvadoreño como daño colateral. En este documento contamos con el testimonio de la señora Eugenia Romero, quién tenía 13 años para cuando inició la guerra civil y describió la perspectiva de los ciudadanos ante lo que fueron los detonadores de este conflicto armado: “el Gobierno de Dawson de Arena, se levantaron con los del escuadrón de la muerte y ellos estaban en el poder (Arena) y por eso se armó la guerra entre la fuerza armada y los guerrilleros”.
Este evento trágico en El Salvador fue un conflicto político-social de grandes dimensiones, con once años de duración (1981-1992), más de 80.000 muertos y casi dos millones de desplazados, para una nación de sólo seis millones de habitantes y apenas 21.000 kilómetros cuadrados.
“Había demasiado muerto, personas golpeadas, un temor de lo que tenías que pensar si querías salir de tu casa, a los guerrilleros no se les podía decir de esa manera, a ellos solo les llamaban como (Los compas). Ellos abusaban de niñas y madres de familia. Reclutaban chicos pequeños o adolescentes para que participaran en el mal con ellos, por eso mismo mi mamá dejó de estudiar por ese miedo de que a ella la utilizaran para hacer el mal con ellos”. – Eugenia Romero
Radio Venceremos fue fundada el 10
fueron Hernán Vera, conocido como
"Maravilla," quien ejercía como
director y editor en México, y Carlos
Henríquez Consalvi, apodado
"Santiago," de origen venezolano,
quien actualmente dirige el Museo de
la Palabra y la Imagen. Además,
varias personas colaboraron en las transmisiones, incluyendo a Lucio Vásquez, alias "Chiyo," y Marina Manzanares, conocida como "Mariposa."
Esta radio se creó con la intención de ser un punto de referencia informativo tanto para la población salvadoreña como para la comunidad internacional, brindando información sobre el desarrollo de la guerra civil en el país. Cada transmisión comenzaba y terminaba con la canción "Venceremos" del grupo chileno Inti Illimani, y durante sus emisiones, la emisora alentaba a la población a respaldar la lucha del FMLN y denunciaba los crímenes de guerra cometidos por sus adversarios.
La emisora realizaba transmisiones clandestinas tres veces al día desde las montañas de Morazán, cerca de Perquín. Su transmisión principal tenía lugar a las seis de la tarde y se emitía a través de las frecuencias de FM y onda corta.
En marzo, a sólo meses de haber iniciado transmisiones, el ejército ubica la radio. Detectaron el punto exacto donde se encontraba. Un avión Arava lanza una señal de humo violeta a pocos metros de la entrada del refugio antiaéreo y los aviones Fuga Magister vienen en picada, a bombardear. La metralleta pasa justo encima del refugio donde estaba
el transmisor, sin embargo, los proyectiles no lograron traspasar el techo de tierra y troncos. Meses después, ahí mismo, en vísperas de Navidad del 82, el Batallón Atlacált asesinó a unos mil campesinos, en la masacre de El Mozote.
dónde abarcó un total de cuatro cantones aledaños a esta zona montañosa y cobró la vida de 978 víctimas civiles, entre los que hubo 553 niños y 422 adultos, incluyendo a 12 mujeres embarazadas. Según testigos de las únicas dos personas sobrevivientes fue una fecha memorable sangrienta, donde los hombres fueron separados de sus hijos y mujeres para ser asesinados con armas de fuego mientras las demás víctimas estaban encerradas en una casa únicamente escuchando lamentos y disparos. Después de ser apartados los cadáveres de hombres, las mujeres fueron despojadas de sus hijos y obligadas a escuchar sus gritos pidiendo ayuda a sus madres que también estaban siendo asesinadas.
Es por ello, que La «Venceremos«, que se había movido para escapar del cerco, vuelve a salir al aire ya que, había que denunciar el genocidio. Estos barbáricos actos cometidos por los militares que se mantuvieron debajo del agua, llegaron a oídos de los responsables de la radio venceremos, quienes visitaron el lugar de los hechos para documentarlos y mostrarlos al público.
Rompiendo el cerco del gobierno a finales de diciembre del mismo año, Carlos Consalvi conto: “Cuando penetramos al mozote lo hicimos con un micrófono de unidad móvil y una cámara fotográfica y entonces, fuimos captando lo que encontramos: Lo primero fueron las calles desiertas, juguetes infantiles y abandonados, las casas quemadas y comenzamos a ver los cadáveres que estaban diseminados por la iglesia y por todas las casas”. Este acto planteó otra forma de ver la balanza pues entre los enfrentamientos donde se dañaba infraestructura del país y de los ciudadanos, los reclutamientos forzosos Rufina Amaya, la única sobreviviente de la masacre del Mozote, tras perder a tres niños, un bebé de 8 meses de nacido y su esposo. de ambos lados, las violaciones a derechos civiles cometidos y los hechos históricos innegables, ya no había un bando bueno ni malo, solo una lucha política entre dos poderes en búsqueda del dominio nacional.
A medida que pasaban y pasaban los años de guerra, la emisora fue sofisticando sus conocimientos y adquiriendo experiencias y es así como después de un año de transmisiones, todo era en vivo, la radio amplió sus horarios de transmisiones de una hora diaria a tres horas repartidas por la mañana, al mediodía y por la noche. Esto dependía de la estabilidad militar que se tuviera en el frente.
Como las exigencias cada vez eran mayores, fueron tecnificando la programación y enriqueciéndola. De tener solo la información militar del avance de las fuerzas guerrilleras, el plomo informativo, los poderes creadores del pueblo, los editoriales y las notas de comentarios, pasaron a crear el área cultural y así desarrollaron novelitas como “Doña Oligarquía” y la creación de Los Torogoces de Morazán.
Cuando pasaron dos años de transmisiones de Radio Venceremos, nace su radio hermana, Radio Farabundo Martí, en Chalatenango, con los mismos objetivos e ideales , una radio guerrillera, fiel al pueblo y la lucha por los cambios sociales y la defensa de los derechos humanos, también, creó espacios culturales y de humor político, Es así que realiza entre uno de los mejores cuentos de la historia de radios rebeldes: “EL RETUMBO DE LA CAÑADA” y los espacio de humor político “Doña Cupe”…”El diario de Pascuala la colegiala” entre otros.
Por estas principales razones la radio fue declarada un objetivo a eliminar junto con toda la organización de guerrilleros, siendo el cabeza y representante del gobierno, el comandante Domingo Monterrosa, el principal militar encaminado a tumbar esas transmisiones prohibidas.
Mientras se suscitaban encuentros armados alrededor de todo El Salvador con el objetivo de llegar a la capital del país, la radio venceremos servía como un canal de información alterno al oficial auspiciado por el gobierno, que sacaba a relucir trapos sucios de los militares con el objetivo de bajar cada vez más su reputación y hacer ver su causa como la correcta. Según la señora Romero la radio venceremos se dio a conocer de la siguiente manera: “Se dio a conocer porque ellos anunciaban lo que ellos iban hacer, las catástrofes, atacar los pueblos, apartamentos, realmente las personas tenían miedo cada vez que ellos anunciaban cosas malas que harían, la radio solo tenía sintonía en la parte de oriente, llegaba la señal hasta San Miguel”.
La ambición de destruir las radios guerrilleras, fue lo que llevó al Coronel Domingo Monterrosa a cavar su propia tumba y como el segundo y último acto por parte de la radio venceremos que se comentará en este documento, tenemos la participación de la radio como eje fundamental en el exterminio del comandante Monterrosa, utilizando la convicción que esta tenia de atraparlos, a su favor.
El plan de la guerrilla para asesinar al comandante Monterrosa inició con un análisis psicológico del militar, buscando algún punto débil en sus rutinas y gustos que podrían hacerlo caer. De esta forma dieron con el dato que trajo del fin del comandante. Tras su minucioso estudio identificaron que el general disfrutaba de coleccionar objetos e instrumentos de sus expediciones para colocarlas como trofeo de victoria en su oficina.
Este pequeño y aparentemente insignificante dato les dio la pauta a los rebeldes de crear un escenario falso con un regalo mortal para el comandante. En 1984 un operativo militar denominado “Torola 4” de más 5,500 solados rodeando las zonas aledañas a Morazán patrullaban la zona cuando un grupo de guerrilleros montaron un plan que solo podría ser considerado como una obra teatral. Hicieron un acercamiento a un grupo de militares, y dieron fuego para crear un enfrentamiento como tristemente era costumbre, para posteriormente salir huyendo hacia las montañas siendo perseguidos por los soldados prácticamente a sus talones. Durante el jaleo de la persecución se escuchó el grito de un guerrillero hacia sus compañeros que captó la atención de todos los militares: “¡No me dejen, me hirieron!” seguida de una falsa charla a través de un intercomunicador con lo que parecía ser un mando alto de la guerrilla, dónde el rebelde herido le comunicaba a su interlocutor que los militares invadieron la “RV”. Cuando los militares llegaron a lo que parecía ser un campamento, no encontraron rastros del soldado herido, pero si la escena de todo el equipo radiofónico de la supuesta radio venceremos con sangre de gallinas esparcida por todo el lugar en puntos estratégicos para que los militares pensaran que era de los guerrilleros. El montaje salió perfecto, pues fue convincente para los militares después de revisar todos los instrumentos como el transmisor, casete, grabadora, radio, mochilas, antenas y fusibles tirados por el piso, de hecho, fue tan convincente que se encargaron de llevarlo al campo de Joateca para posteriormente anunciar al comandante Monterrosa de su hazaña.
El comandante quien para ese momento se encontraba en San Miguel fue informado del logro y ordenó dejaran ahí todo el equipo pues el llegaría en helicóptero al lugar. Tras dar una ojeada a los elementos concluyó que efectivamente se trataba de los instrumentos que utilizaban los rebeldes para propagar información desfavorable al gobierno, sin embargo, no llevó ningún objeto con él. Sin saberlo el general Monterrosa se libró por primera vez de la Restos del helicóptero donde Monterrosa fue asesinado tras la explosión de la radio bomba. muerte pues una insignificante radio del equipo radiofónico fue modificada para funcionar como bomba, armada con ocho cargas explosivas de dinamita, un dispositivo de altímetro y una antena a control remoto que detonaría con la simple activación de un botón estando a cierta altura debida.Los guerrilleros intentaron asesinar al General presionando el botón en cuanto vieron el mismo medio de transporte aéreo ascendiendo nuevamente de regreso a San Miguel, fallando en el intento pues la radio bomba no iba acompañando a Monterrosa en el helicóptero. El general por su parte reunió en “La tercera brigada” a diversos testigos como lo eran un sacerdote, un sacristán, un periodista, el coronel y todos los mandos operativos que se encontraban en el Torola 4 además de todo el equipo decomisado de la supuesta radio venceremos, dispuesto a dar una conferencia de prensa donde explicó la exitosa estrategia utilizada para capturar a la radio, dando un mensaje alentador trágicamente falso a la población, donde declaraba que el asedio a Morazán se acabaría ahora que según ellos, capturaron la radio venceremos. Una vez terminada la conferencia, el aclamado como valiente e inspirador por el pueblo comandante Monterrosa desgraciadamente acompañado de la radio bomba fue captado por guerrilleros a mas de 5km de distancia y asesinado con la simple detonación de un botón. Suceso donde activamente la radio venceremos manchó sus manos de sangre declarando una victoria ante las muchas derrotas de los guerrilleros.
La operación se denominó “TAC 8″, porque fueron 8 tacos de dinamita y explosivos bien preparados y programados para poder a través de control remoto, hacerlos explotar, los que llevaba uno de las radios o transmisor inservible que a propósito se dejó en un antiguo campamento guerrillero por donde se sabía las tropas enemigas pasarían. Y es así, como La obsesión de Domingo Monterrosa jefe del sanguinario e inhumano Batallón Atlacatl, de capturar a Radio Venceremos, lo llevó a su propia muerte.
Solo con estos dos relatos se marca la posición y personalidad propia de la radio venceremos, sus intenciones y la importancia que tuvieron a lo largo del conflicto armado y observamos la historia desde la perspectiva del ciudadano común quienes solo esperaban la resolución del conflicto con el resultado que fuese.
Finalizando la narrativa, en 1992, después de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, la polémica Radio Venceremos fue autorizada a continuar sus transmisiones de manera legal y recibió una licencia de FM. Posteriormente la emisora abandonó su carácter político y se transformó en una radio comercial, conocida simplemente como RV que lleva una sombra oscura tras de sí, y logró dejar una mancha imborrable en el consciente colectivo de toda la población salvadoreña que traspasó la marca hasta las generaciones recientes quienes estamos en la obligación de conocer nuestra historia para no estar condenados a repetirla.




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